miércoles, 24 de marzo de 2010

The Luminous Fish Effect

Despegada del pasto, bailando sobre zancos, me llevás flotando. Siempre fui conciente que ese campo estaba cerca mío (y que de él provenían las margaritas que en mi canasta poco a poco se acumulaban) pero nunca fijé mi atención en él como para darme cuenta que estaba debajo mío. En ese mismo momento, poco a poco fui devolviendo esas flores casi marchitas a su asoleada cama verde hasta quedarme con una: la única que seguía verde con sus pétalos brillantes. Desde un principio, siempre supe que eras la margarita que yo buscaba.

(No sé si te suena a algo, Pichulina)

2 comentarios:

ian dijo...

¡Qué buen título!
¿Quién es Pichulina? ¿CS?

Pepita dijo...

No, la Pichulina soy yo.