sábado, 20 de marzo de 2010

DejaVú

Tengo un lugar especial, donde nadie sabe quiénes somos, donde a nadie le importa quiénes somos, donde nadie sabe qué buscábamos. Donde vas a poder correr sin que nadie te ponga obstáculos, vas a poder cantar sin que nadie te de una letra, vas a poder vivir sin que te den un guión.
Entre el verde del pasto y la paz que reinaba, lo que más me atrapó fue tenerte ahí, hablándome como siempre; era de esperar, nada iba a cambiar, no podía cambiar. Si sos el que me llena, me alimenta y me da felicidad. Dos días de espera se hacen eternos, ¿sabías?

3 comentarios:

Algo de mi. dijo...

Como te entiendo! hasta horas se hacen eternas si le esperas a el. Un abrazo! ;*

ian dijo...

Esperar de por sí es molesto. Más si uno es plenamente conciente, pareciera que los segundos, los minutos, las horas pasaran cada vez más lento adrede. El amor potencia esto.

D iziz zyuzy dijo...

En ese lugar, ni el tiempo, ni las caidas, nada... Va cambiar la forma que te miro, la forma que pienso en vos en esas noches triste, la forma que me alentas a vivir, la forma de tu sonrisa plasmada en mi mente, la forma que me hablas y en un instante desaparesco del mundo, en esos sueños que vos sos la actriz principal, nunca te voy sacar de mi mente y menos de mi corazon dulce princesita.