miércoles, 17 de marzo de 2010

Wicked game

Y tu risa se me escapó entre los dedos, en un descuido de mis manos mientras el sonido de tu voz se iba apagando en una mueca triste del vacío. Todavía llega a mis oídos el eco de un olor, de tactos aprendidos de memoria. Basta dejar de sentir un instante para sentirte cerca; desafiando a la nostalgia rencorosa de mi vida. Es imposible entrar en razón, se me acaba la paciencia en la extrema desesperación por verte. Cada día es peor la absurda realidad que me rodea, la que no deja de recordarme que no estás. Y yo me pierdo en la resignación, me abandono al sentimiento de pensarte cada vez más, intentando no olvidar ni un detalle de mi vida a tu lado, intentando soñarte para volver a verte.

2 comentarios:

ian dijo...

Sos una compiche mía entonces. Te adoro. Desbordás de palabras. Un cuaderno no te alcanza, sino que atacás también servilletas, boletos de colectivos, etc.
Escribís entonces desde el corazón. Sos escritora.

Creando NUESTRO MUNDO. dijo...

Muy lindo lo que escribis.

Voy a tener en cuenta tu blog para inspirarme. Así que lo voy a seguir de cerca.

Un abrazo gigante.